Preceptos de Gurdjieff

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No por ser conocidos, dejan de ser maravillosas enseñanzas para desempeñarnos espiritualmente en la vida práctica.

No es muy conocida la fuente. algunos dicen que Gurdjieff los escribió para su hija. Otros afirman que son enseñanzas posteriores atribuidas a él o escritas por sus discípulos. De una u otra forma, estos preceptos nos invitan a reflexionar y también, por qué no, a ponerlos en práctica.

 

  • Fija tu atención en ti mismo, sé consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces.
  • Termina siempre lo que comenzaste.
  • Haz lo que estás haciendo lo mejor posible.
  • No te encadenes a nada que a la larga te destruya.
  • Desarrolla tu generosidad sin testigos.
  • Trata a cada persona como si fuera un pariente cercano.
  • Ordena lo que has desordenado.
  • Aprende a recibir, agradece cada don.
  • Cesa de autodefinirte.
  • No mientas ni robes, si lo haces te mientes y te robas a ti mismo.
  • Ayuda a tu prójimo sin hacerlo dependiente.
  • No desees ser imitado.
  • Haz planes de trabajo y cúmplelos.
  • No ocupes demasiado espacio.
  • No hagas ruidos ni gestos innecesarios.
  • Si no la tienes, imita la fe.
  • No te dejes impresionar por personalidades fuertes.
  • No te apropies de nada ni de nadie.
  • Reparte equitativamente.
  • No seduzcas.
  • Come y duerme lo estrictamente necesario.
  • No hables de tus problemas personales.
  • No emitas juicios ni críticas cuando desconozcas la mayor parte de los hechos.
  • No establezcas amistades inútiles.
  • No sigas modas.
  • No te vendas.
  • Respeta los contratos que has firmado.
  • Sé puntual.
  • No envidies los bienes o los éxitos del prójimo.
  • Habla sólo lo necesario.
  • No pienses en los beneficios que te va a procurar tu obra.
  • Nunca amenaces.
  • Realiza tus promesas.
  • En una discusión ponte en el lugar del otro.
  • Admite que alguien te supere.
  • No elimines, sino transforma.
  • Vence tus miedos, cada uno de ellos es un deseo que se camufla.
  • Ayuda al otro a ayudarse a sí mismo.
  • Vence tus antipatías y acércate a las personas que deseas rechazar.
  • No actúes por reacción a lo que digan bueno o malo de ti.
  • Transforma tu orgullo en dignidad.
  • Transforma tu cólera en creatividad.
  • Transforma tu avaricia en respeto por la belleza.
  • Transforma tu envidia en admiración por los valores del otro.
  • Transforma tu odio en caridad.
  • No te alabes ni te insultes.
  • Trata lo que no te pertenece como si te perteneciera.
  • No te quejes.
  • Desarrolla tu imaginación.
  • No des órdenes sólo por el placer de ser obedecido.
  • Paga los servicios que te dan.
  • No hagas propaganda de tus obras o ideas.
  • No trates de despertar en los otros emociones hacia ti como piedad, admiración, simpatía, complicidad.
  • No trates de distinguirte por tu apariencia.
  • Nunca contradigas, sólo calla.
  • No contraigas deudas, adquiere y paga en seguida.
  • Si ofendes a alguien, pídele perdón.
  • Si lo has ofendido públicamente, excúsate en público.
  • Si te das cuenta de que has dicho algo erróneo, no insistas por orgullo en ese error y desiste de inmediato de tus propósitos.
  • No defiendas tus ideas antiguas sólo por el hecho de que fuiste tú quien las enunció.
  • No conserves objetos inútiles.
  • No te adornes con ideas ajenas.
  • No te fotografíes junto a personajes famosos.
  • No rindas cuentas a nadie, sé tu propio juez.
  • Nunca te definas por lo que posees.
  • Nunca hables de ti sin concederte la posibilidad de cambiar.
  • Acepta que nada es tuyo.
  • Cuando te pregunten tu opinión sobre algo o alguien, di sólo sus cualidades.
  • Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal considéralo tu maestro.
  • No mires con disimulo, mira fijamente.
  • No olvides a tus muertos, pero dales un sitio limitado que les impida invadir toda tu vida.
  • En el lugar en que habites consagra siempre un sitio a lo sagrado.
  • Cuando realices un servicio no resaltes tus esfuerzos.
  • Si decides trabajar para los otros, hazlo con placer.
  • Si dudas entre hacer y no hacer, arriésgate y haz.
  • No trates de ser todo para tu pareja; admite que busque en otros lo que tú no puedes darle.
  • Cuando alguien tenga su público, no acudas para contradecirlo y robarle la audiencia.
  • Vive de un dinero ganado por ti mismo.
  • No te jactes de aventuras amorosas.
  • No te vanaglories de tus debilidades.
  • Nunca visites a alguien sólo por llenar tu tiempo.
  • Obtén para repartir.
  • Si estás meditando y llega un diablo, pon ese diablo a meditar.

Dibujo

Entrevista a JEAN SHINODA BOLEN

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JEAN SHINODA BOLEN – Doctora en Medicina y Analista Junguiana

Tengo 68 años. Nací y vivo en Los Ángeles.

Soy doctora en Medicina, analista junguiana y profesora de Psiquiatría en la Universidad de California.
Estoy divorciada y tengo dos hijos. 

Iraq es Vietnam una y otra vez, es una pena que tengamos que aprender a través de tanto sufrimiento. 

La espiritualidad une y las religiones dividen.

-¿Quejarse es perder el tiempo?
-¡Claro!
-Hay mucho que aprender…
-Por eso a mí me interesan las mujeres maduras, con humor y activas. A partir de los 40 años empieza lo mejor si eres capaz de darte cuenta de la cantidad de cualidades potenciales que hay dentro de ti. Entonces te entran ganas de convertirte en bruja.

 -No sé …
-Se lo diré de otra manera: una persona con poder personal.

-Eso me gusta.
-Las brujas sabias dicen la verdad con compasión, y no comulgan con lo
que no les gusta, pero no tienen la rabia de las mujeres más jóvenes.
Algunos hombres excepcionales pueden llegar a ser brujas, los que tienen
compasión, sabiduría, humor y no están supeditados al poder.

-¿Algo más?
-Sí, las brujas sabias son capaces de mirar hacia atrás sin rencor ni dolor; son atrevidas, confían en los presentimientos, meditan a su manera, defienden con firmeza lo que más les importa, deciden su camino con el corazón, escuchan su cuerpo, improvisan, no imploran, ríen, y tienen los pulgares verdes.

-¡…!
-Tienen mano con las plantas. Y también con los animales. Primero aprenden a amar lo que hacen, luego alientan a otros al crecimiento. Saben reconocer lo frágil y lo que tiene valor, y también lo que debe ser podado.

-¿Y hay que esperar a la vejez para ello?
-Cuanta más edad, más camino aprendido. La observación compasiva de la vida de los demás te enseña mucho, y las mujeres sabias se pasan mucho tiempo observando. Hay casos, pocos, de sabias a partir de los 30 o 35, pero esas a los 60 son increíbles.

-¿Qué nos quiere transmitir?
-Que las mujeres tienen la oportunidad de cambiar el mundo en las próximas décadas. Pero que si no lo hacen ahora, probablemente ya no lo harán.

-¿Por qué dice eso?
-Tras los extremismos de la revolución feminista, el péndulo está en el centro y las mujeres que se lo permiten pueden llegar al equilibrio,a ser completas, fuertes y vulnerables al mismo tiempo.

-¿Un camino colectivo?
-Por supuesto. No tengo la menor duda de que un pequeño grupo comprometido puede cambiar el mundo. En realidad, así ha sido hasta ahora.

 -¿Y cuál es el secreto?
-El millonésimo círculo. Yo aliento a las mujeres a formar círculos que tengan un componente espiritual. Simplemente escuchando los problemas, anhelos y miedos de otras mujeres y contando los tuyos, adquieres fuerza.

-Perdone, pero por qué un círculo.
-Cuando uno está sentado en círculo y en silencio se da cuenta de que hay una conexión espiritual con poder transformador.  Yo pertenezco a uno desde hace 18 años: encendemos una vela, guardamos silencio, contamos lo que nos preocupa, debatimos, y juntamos nuestras energías con un propósito. 

-¿Convocan el poder interior?
-Interior y exterior. La espiritualidad, la física cuántica y el budismo dicen lo mismo: Todo y todos estamos conectados y por tanto lo que cada uno haga influye en el mundo.  En los círculos de mujeres trabaja el campo mórfico, las teorías de Rupert Sheldrake.

-¿El centésimo mono?
-Sí, este biólogo desarrolló la hipótesis de que cuando una masa crítica de monos llega a un determinado conocimiento, este se transmite de forma intuitiva e inmediata a los miembros de su especie. Del mismo modo, un número crítico de círculos de mujeres pueden realzar las cualidades femeninas tan necesarias para que el mundo cambie.

-¿Por qué no círculos mixtos?
-Entre mujeres hay una conexión natural. Algunos estudios evidencian que cuando una mujer que sufre estrés habla con otra mujer, ambas liberan la hormona de la maternidad que provoca que el estrés descienda.

-Curioso.
-Si las mujeres estuvieran implicadas en los procesos de paz, todo sería más fácil, ¡pero si los que negocian son machos alfa…!

-¿Qué ocurre cuando se encuentra un hombre estresado con otro?
-Cuando un hombre estresado se encuentra con otro, segregan testosterona, lo que provoca o bien la huida o el enfrentamiento. Pero si ese mismo hombre acude a una mujer que le comprende, una bruja sabia, su adrenalina baja y su autoestima sube. Y basta con que se siente a su lado. 

-Es bonito eso que dice.
-Estamos llenas de recursos poderosísimos a los que no prestamos atención, como el conocimiento intuitivo. Poderes que se pueden desarrollar en los círculos.

-Propóngame un viaje interior.
-Sea auténtica, sea consecuente con su persona interior y averigüe qué quiere hacer con su preciosa vida. Desde fuera intentarán responder por usted a las preguntas esenciales, no lo permita. Desvele qué tipo de arquetipo domina en usted.

 -¿A qué se refiere?
-Sus patrones internos que yo resumo en siete diosas. Cada mujer debe identificar a sus dos o tres diosas dominantes, que van desde la autónoma Artemisa y la fría Atenea, hasta la nutritiva Deméter, la creativa Afrodita o Hera, la diosa del matrimonio.

-No será tan simple.
-No, pero si podemos llevar una vida en la que el arquetipo y el papel que desempeñamos coinciden, nos sentiremos satisfechas.

Cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor “del fuego”

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Cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor “del fuego” Simone Seija Paseyro
Uruguaya – 45 años Alguien me dijo que no es casual…que desde siempre las elegimos. Que las encontramos en el camino de la vida, nos reconocemos y sabemos que en algún lugar de la historia de los mundos fuimos del mismo clan. Pasan las décadas y al volver a recorrer los ríos esos cauces, tengo muy presentes las cualidades que las trajeron a mi tierra personal.
Valientes, reidoras y con labia. Capaces de pasar horas enteras escuchando, muriéndose de risa, consolando. Arquitectas de sueños, hacedoras de planes, ingenieras de la cocina, cantautoras de canciones de cuna. Cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor de “un fuego”, nacen fuerzas, crecen magias, arden brasas, que gozan, festejan, curan, recomponen, inventan, crean, unen, desunen, entierran, dan vida, rezongan, se conduelen. Ese fuego puede ser la mesa de un bar, las idas para afuera en vacaciones, el patio de un colegio, el galpón donde jugábamos en la infancia, el living de una casa, el corredor de una facultad, un mate en el parque, la señal de alarma de que alguna nos necesita o ese tesoro incalculable que son las quedadas a dormir en la casa de las otras. Las de adolescentes después de un baile, o para preparar un exámen, o para cerrar una noche de cine. Las de “veníte el sábado” porque no hay nada mejor que hacer en el mundo que escuchar música, y hablar, hablar y hablar hasta cansarse. Las de adultas, a veces para asilar en nuestras almas a una con desesperanza en los ojos, y entonces nos desdoblamos en abrazos, en mimos, en palabras, para recordarle que siempre hay un mañana. A veces para compartir, departir, construir, sin excusas, solo por las meras ganas.
El futuro en un tiempo no existía. Cualquiera mayor de 25 era de una vejez no imaginada…y sin embargo…detrás de cada una de nosotras, nuestros ojos.
Cambiamos. Crecimos. Nos dolimos. Parimos hijos. Enterramos muertos. Amamos. Fuimos y somos amadas. Dejamos y nos dejaron. Nos enojamos para toda la vida, para descubrir que toda la vida es mucho y no valía la pena. Cuidamos y en el mejor de los casos nos dejamos cuidar.

Nos casamos, nos juntamos, nos divorciamos. O no.

Creímos morirnos muchas veces, y encontramos en algún lugar la fuerza de seguir. Bailamos con un hombre, pero la danza más lograda la hicimos para nuestros hijos al enseñarles a caminar.

Pasamos noches en blanco, noches en negro, noches en rojo, noches de luz y de sombras. Noches de miles de estrellas y noches desangeladas. Hicimos el amor, y cuando correspondió, también la guerra. Nos entregamos. Nos protegimos. Fuimos heridas e inevitablemente, herimos.

Entonces…los cuerpos dieron cuenta de esas lides, pero todas mantuvimos intacta la mirada. La que nos define, la que nos hace saber que ahí estamos, que seguimos estando y nunca dejamos de estar.

Porque juntas construimos nuestros propios cimientos, en tiempos donde nuestro edificio recién se empezaba a erigir.
Somos más sabias, más hermosas, más completas, más plenas, más dulces, más risueñas y por suerte, de alguna manera, más salvajes.

Y en aquel tiempo también lo éramos, sólo que no lo sabíamos. Hoy somos todas espejos de las unas, y al vernos reflejadas en esta danza cotidiana, me emociono.

Porque cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor “del fuego” que deciden avivar con su presencia, hay fiesta, hay aquelarre, misterio, tormenta, centellas y armonía. Como siempre. Como nunca. Como toda la vida.

Para todas las brasas de mi vida, las que arden desde hace tanto, y las que recién se suman al fogón.

Dibujo

Castaneda

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“Un guerrero vive de actuar, no de pensar en actuar ni de pensar qué pensará cuando haya actuado…La clave está en lo que se enfatiza. O nos hace­mos desdichados o nos hacemos fuertes. Cuesta el mismo trabajo lo uno que lo otro”

Castaneda

 

Nuestro cuerpo y las enfermedades heredadas…

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En el cuerpo vamos cargando a nuestra familia


Nuestro cuerpo refleja los problemas o enfermedades heredadas del árbol.

No debemos caer en la trampa de buscar recetas infalibles porque no las hay, este artículo sólo pretende dar unas pocas orientaciones que sirvan como base.

Queremos decir que asignar un ancestro a cada órgano o área corporal, es parecido a la tarea en la que se han enfrascado y se siguen enfrascando muchos neurólogos localistas: la de asignar funciones cognitivas concretas a zonas cerebrales concretas.

La conclusión a la que llegan es que hay especialización hasta cierto punto, porque en el cerebro, igual que en el Universo, primero todo interacciona con todo y segundo, descubren que se trata de un holograma, de manera que todo está contenido en cada parte del todo.

Antes de seguir, tenemos que tener en cuenta que en cada zona corporal conviven tres informaciones:

1.-La memoria de nuestro árbol genealógico
2.-La memoria biográfica personal
3.-Los mensajes que el sabio interior nos envía a través del cuerpo

1.- La memoria de nuestro árbol genealógico

La familia está viva en la piel, en el cuerpo, está hablando. Hasta tal punto que podemos reconocer a nuestro árbol por la huella que este ha dejado en nosotros…

Esa “cierta especialización” de la que hablábamos, en la que los estratos de nuestro árbol genealógico vive en cada uno de nosotros se podría expresar así, muy a grandes rasgos:

*Parte derecha del cuerpo-rama paterna
*Parte izquierda-rama materna
*Hombros, cabeza -bisabuelos
*Tórax y brazos -abuelos
*Desde la cintura a las rodillas-padres
*Desde rodillas a plantas de los pies-hermanos.

2.-La memoria biográfica personal

Desde la manera en la que somos concebidos, hasta el efecto que nos ha causado la regaña del jefe, pasando por el tipo de parto, como nos han acariciado de niños, todo queda escrito en el cuerpo. Por ejemplo, consideramos que el peso de la culpa se asienta en la parte alta de la espalda y los traumas infantiles en los pies.

La piel es un gran lienzo en la que queda escrita la historia de nuestras relaciones con el mundo.

3.- Los mensajes que el sabio interior nos envía a través del cuerpo

Nuestro cuerpo es el mapa físico de nuestra conciencia, un fiel reflejo de cómo funcionamos en las distintas áreas de la vida.

Cualquier síntoma físico es una oportunidad para hacernos conscientes de que hay un área en nuestra vida que necesita atención.

El cuerpo en su totalidad se inclina al andar: hacia atrás o hacia delante

Estaremos huyendo del pasado si caminamos inclinándonos ligeramente hacia delante

Si nos inclinamos hacia atrás al andar tenemos miedo a entrar en la vida, somos unos cobardes

La cabeza también puede simbolizar al padre y a todos los ancestros varones.

Caminar con la cabeza por delante es igual a no reconocer nuestros deseos, andamos refugiados en el intelecto.

Los tumores cerebrales tienen que ver con los secretos escondidos del árbol.

Las migrañas con las retenciones sexuales.

Los ojos como conjunto son de carácter masculino.

El ojo derecho es el intelectual, el racional. El izquierdo es el del corazón, el ojo profundo, el de la receptividad.

La boca y las orejas simbolizan el linaje materno (son receptivas).

La sordera en el oído izquierdo puede ser algo que no quiero escuchar del linaje femenino

Los dientes picados son el resultado de la rabia no expresada

La garganta es el canal de expresión y de creatividad

Tras una amigdalitis se esconde el miedo, las emociones reprimidas y la creatividad sofocada.

El pecho: aquí está la relación corazón-emociones

Si no nos han amado desarrollaremos un pecho endurecido e insensible
Las manos son el símbolo de la elección

La mano derecha es el símbolo de la elección racional, sin fe. La izquierda es la intuitiva.

Las uñas son nuestras defensas simbólicas…¿Heredamos uñas de mucho grosor?

La espalda: los problemas simbolizan que cargas a los padres.
Si no nos acariciaron de pequeños podemos sufrir una desviación de columna

En la espalda se van archivando los conflictos no resueltos de nuestro pasado:

-En la parte lumbar está la conexión con nuestra sexualidad y creatividad (los padres).

-En la parte dorsal es la conexión con nuestra parte emocional (los abuelos en el árbol).

-En la parte cervical nos conectamos con nuestro intelecto (los bisabuelos).

El vientre: la madre y todo lo que “digerimos de la vida”.

Los problemas de estómago están asociados al miedo, a la angustia y la ansiedad.

La pelvis se conecta con la sexualidad y con nuestros padres

El miedo a la sexualidad puede traducirse en una pelvis movida hacia atrás.

Las rodillas nos muestran nuestra flexibilidad, nuestra adolescencia.

Si vivimos encerrados en nuestro castillo, inflexibles, sufriremos con las rodillas.

Los pies simbolizan el territorio, conectados con nuestra hermandad.

Cuando no estamos viviendo nuestra vida, caminamos como un ladrón sin hacer ruido.

Si somos hijos de padres divorciados, o separados…las puntas de los pies se separan.

Vivimos una época de regresión a la infancia…las puntas de los pies miran hacia dentro.

Cuando los pies se inclinan hacia fuera nos señalan que no tenemos un lugar en el mundo.

Somos un espíritu que utiliza un cuerpo de vehículo para pasearnos por esta vida, pero él no es una carrocería inerte, cada célula contiene lo que fueron nuestros ancestros y lo que somos nosotros. Y no olvidemos lo que dice el proverbio chino: “Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu”.

Extraido de Plano Creativo.
Marcela Paz.
Chile.

Entrevista Abuela Margarita

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“Yo no enseño nada; la sabiduría está en cada uno. Yo solamente les ayudo a recordar”

“Cuando quiero algo me lo pido a mi misma”
Entrevista a la abuela Margarita

 

Ima Sanchez. Publicado en ‘La Contra’, diario La Vanguardia
La Abuela Margarita, curandera y guardiana de la tradición maya, se crió
con su bisabuela, que era curandera y milagrera. Practica y conoce los círculos de  danza del sol, de la tierra, de la luna, y la búsqueda de visión. Pertenece al consejo de ancianos indígenas y se dedica a sembrar salud y conocimiento a cambio de la alegría que le produce hacerlo, porque para sustentarse sigue cultivando la tierra. Cuando viaja en avión y las azafatas le dan un nuevo vaso de plástico, ella se aferra al primero: ‘No joven, que esto va a parar a la Madre Tierra’. Rezuma sabiduría y poder, es algo que se percibe con nitidez. Sus rituales, como gritarle a la tierra el nombre del recién nacido para que reconozca y proteja su fruto, son explosiones de energía que hace bien al que lo presencia; y cuando te mira a los ojos y te dice que somos sagrados, algo profundo se agita.
Ella nos dice: ‘Tengo 71 años. Nací en el campo, en el estado de Jalisco (México), y vivo en la montaña. Soy viuda, tengo dos hijas y dos nietos de mis hijas, pero tengo miles con los que he podido aprender el amor sin apego. Nuestro origen es la Madre Tierra y el Padre Sol. He venido a la Fira de la Terra para recordarles lo que hay dentro de cada uno.’
-¿Dónde vamos tras esta vida?
-¡Uy hija mía, al disfrute! La muerte no existe. Las muerte simplemente es dejar el cuerpo físico, si quieres.

-¿Cómo que si quieres…?
-Te lo puedes llevar. Mi bisabuela era chichimeca, me crié con ella hasta los 14 años, era una mujer prodigiosa, una curandera, mágica, milagrosa. Aprendí mucho de ella.

-Ya se la ve a usted sabia, abuela.
-El poder del cosmos, de la tierra y del gran espíritu está ahí para todos, basta tomarlo. Los curanderos valoramos y queremos mucho los cuatro elementos (fuego, agua, aire y tierra), los llamamos abuelos. La cuestión es que estaba una vez en España cuidando de un fuego, y nos pusimos a charlar.

-¿Con quién?
-Con el fuego. ‘Yo estoy en ti’, me dijo. ‘Ya lo sé’, respondí. ‘Cuando decidas morir retornarás al espíritu, ¿por qué no te llevas el cuerpo?’, dijo. ‘¿Cómo lo hago?’, pregunté.

-Interesante conversación.
-‘Todo tu cuerpo está lleno de fuego y también de espíritu -me dijo-, ocupamos el cien por cien dentro de ti. El aire son tus maneras de pensar y ascienden si eres ligero. De agua tenemos más del 80%, que son los sentimientos y se evaporan. Y tierra somos menos del 20%, ¿qué te cuesta cargar con eso?’.

-¿Y para qué quieres el cuerpo?
-Pues para disfrutar, porque mantienes los cinco sentidos y ya no sufres apegos. Ahora mismo están aquí con nosotras los espíritus de mi marido y de mi hija.

-Hola.
-El muertito más reciente de mi familia es mi suegro, que se fue con más de 90 años. Tres meses antes de morir decidió el día. ‘Si se me olvida -nos dijo-, me lo recuerdan’. Llegó el día y se lo recordamos. Se bañó, se puso ropa nueva y nos dijo: ‘Ahora me voy a descansar’. Se tumbó en la cama y murió. Eso mismo le puedo contar de mi bisabuela, de mis padres, de mis tías…

-Y usted, abuela, ¿cómo quiere morir?
-Como mi maestro Martínez Paredes, un maya poderoso. Se fue a la montaña: ‘Al anochecer vengan a por mi cuerpo’. Se le oyó cantar todo el día y cuando fueron a buscarle, la tierra estaba llena de pisaditas. Así quiero yo morirme, danzando y cantando. ¿Sabe lo que hizo mi papá?

-¿Qué hizo?
-Una semana antes de morir se fue a recoger sus pasos. Recorrió los lugares que amaba y a la gente que amaba y se dio el lujo de despedirse. La muerte no es muerte, es el miedo que tenemos al cambio. Mi hija me está diciendo: ‘Habla de mí’, así que le voy a hablar de ella.

-Su hija, ¿también decidió morir?
-Sí. Hay mucha juventud que no puede realizarse, y nadie quiere vivir sin sentido.

-¿Qué merece la pena?
-Cuando miras a los ojos y dejas entrar al otro en ti y tú entras en el otro y te haces uno. Esa relación de amor es para siempre, ahí no hay hastío. Debemos entender que somos seres sagrados, que la Tierra es nuestra Madre y el Sol nuestro Padre. Hasta hace bien poquito los huicholes no aceptaban escrituras de propiedad de la tierra. ‘¿Cómo voy a ser propietario de la Madre Tierra?’, decían.

-Aquí la tierra se explota, no se venera.
-¡La felicidad es tan sencilla!, consiste en respetar lo que somos, y somos tierra, cosmos y gran espíritu. Y cuando hablamos de la madre tierra, también hablamos de la mujer que debe ocupar su lugar de educadora.

-¿Cuál es la misión de la mujer?
-Enseñar al hombre a amar. Cuando aprendan, tendrán otra manera de comportarse con la mujer y con la madre tierra. Debemos ver nuestro cuerpo como sagrado y saber que el sexo es un acto sagrado, esa es la manera de que sea dulce y nos llene de sentido. La vida llega a través de ese acto de amor. Si banalizas eso, ¿qué te queda? Devolverle el poder sagrado a la sexualidad cambia nuestra actitud ante la vida. Cuando la mente se une al corazón todo es posible. Yo quiero decirle algo a todo el mundo…

-¿…?
-Que pueden usar el poder del Gran Espíritu en el momento que quieran. Cuando entiendes quién eres, tus pensamientos se hacen realidad. Yo, cuando necesito algo, me lo pido a mí misma. Y funciona.

-Hay muchos creyentes que ruegan a Dios, y Dios no les concede.
-Porque una cosa es ser limosnero y otra, ordenarte a ti mismo, saber qué es lo que necesitas. Muchos creyentes se han vuelto dependientes, y el espíritu es totalmente libre; eso hay que asumirlo. Nos han enseñado a adorar imágenes en lugar de adorarnos a nosotros mismos y entre nosotros.

-Mientras no te empaches de ti mismo.
-Debemos utilizar nuestra sombra, ser más ligeros, afinar las capacidades, entender. Entonces es fácil curar, tener telepatía y comunicarse con los otros, las plantas, los animales. Si decides vivir todas tus capacidades para hacer el bien, la vida es deleite.

-¿Desde cuándo lo sabe?
-Momentos antes de morir mi hija me dijo: ‘Mamá, carga tu sagrada pipa, tienes que compartir tu sabiduría y vas a viajar mucho. No temas, yo te acompañaré’. Yo vi con mucho asombro como ella se incorporaba al cosmos. Experimenté que la muerte no existe. El horizonte se amplió y las percepciones perdieron los límites, por eso ahora puedo verla y escucharla, ¿lo cree posible?

-Sí.
-Mis antepasados nos dejaron a los abuelos la custodia del conocimiento: ‘Llegará el día en que se volverá a compartir en círculos abiertos’. Creo que ese tiempo ha llegado.