Corporal y Movimiento

El cuerpo en movimiento, vivir/existir

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Vivir es moverse

El cuerpo es la base de nuestro modo de estar en el mundo, activo, vivo, moviéndonos, actuando en el día a día. Estoy viva, me siento viva al moverme intencionalmente, coloreado de los afectos que acompañan el hacer, participar en tareas/actividades significativas. Así vivo yo, al Estar-en-el-mundo interactúo en el proceso de la constitución del sí/mí mismo con y entre otros, compartiendo espacios significativos.

Somos nuestro cuerpo y tenemos un cuerpo. El cuerpo es siempre nuestro primer lugar para comprender-nos y comprender el mundo

Algunos filósofos, fisiólogos, sociólogos, neurofisiólogos, antropólogos, psicólogos hablan con frecuencia de un cuerpo estático, encapsulado, individual, fragmentado, simbólico. Lo hacen desde una perspectiva teórica, sin haber vivido la experiencia a la que se refieren. Muchos profesionales “acatan” estas teorías otorgándoles autoridad e influencian las intervenciones en psicoterapia y pedagogía del movimiento. Debido a ello, quiero expresar y compartir mis reflexiones basadas en mi experiencia personal y profesional.

Mis preguntas cuando hablamos del cuerpo son: ¿Qué es el cuerpo? ¿Qué se siente al estar o/y ser en el cuerpo?

Skårderud, psiquiatra noruego, habla de su experiencia:

“Estamos en movimiento, y cambiando todo el tiempo. Entramos al mundo desde una gran nada, nos extendemos en diferentes direcciones. Descubrimos constantemente cosas nuevas. Actuamos (en el mundo) desde y con nuestro cuerpo. El cuerpo es la experiencia primera de todo. Esto es irreversible e inevitable. Aunque sea difícil nos abre grandes posibilidades. Se trata de abrirse al mundo usando nuestros sentidos. Dejándonos sentir somos, tomando consciencia de que estamos vivos.” (p. 11, 2004).

Concuerdo con él en ver a la persona moviéndose, sintiendo, actuando, viviendo. Skårderud no menciona la participación y el contexto, aspectos fundamentales en mi experiencia de estar en el mundo, dado que el estar-en-el-mundo es participar con otros, interactuando en el proceso de la constitución del sí mismo con y entre otros en un contexto.

El movimiento base del crecimiento

El niño se mueve, explora, juega, descubriendo el mundo que le rodea, adquiriendo capacidades y ampliando su campo y posibilidades de acción e interacción con el entorno y los otros. Al jugar, el cuerpo está vivo, sintiendo, atento. Moviéndose, la persona crece; es necesario moverse-actuar para construir el modo-de-ser, su sí mismo en este mundo occidental postmoderno.

En el viaje por la vida, moverse es fundamental para vivir, crecer, existir. Moverse no porque sí, sino porque es inherente a la naturaleza humana la intención al actuar y la reflexión de lo que se hace. Al moverse intencionalmente el niño explora, va descubriendo. La intencionalidad del movimiento responde a la curiosidad para conocer, descubrir que es lo que está más allá de su alcance, responder a preguntas fundamentales como: ¿Quién soy y cómo es el mundo en el que me muevo y relaciono?

La necesidad de jugar la describió Piaget (1969) como la actividad científica del niño para conocer el mundo que lo rodea. El juego requiere interés, entusiasmo, concentración, atención, dedicación, absorción en lo que está haciendo. Estas son maneras de estar en el mundo, de sentirse vivo a través de los movimientos necesarios para actuar, relacionándose. Winnicott (1990), Piaget (1969), Vygotsky (2009), entre otros, señalaron estos aspectos fundamentales para el crecimiento.

El cuerpo, estar en el mundo

Retomo las preguntas: ¿Qué es el cuerpo? ¿Se puede explicar el cuerpo? Desde la perspectiva fenomenológica, las acciones se describen en primera persona. Las experiencias corporales son la base de mi subjetividad. El intento de explicar el cuerpo resulta en la reducción de su complejidad y dinamismo. Cuando analizamos el cuerpo siempre habrá algo que escapa al análisis, un resto mágico.

Los significados más profundos y las características dinámicas de nuestra corporeidad los señala Merleau Ponty (1993), al poner el acento en la experiencia subjetiva del cuerpo. M.P. habla de un cuerpo viviente prereflexivo. La subjetividad humana es para Merleau Ponty (también para Sartre, 1956 y Marcel, 1987) estar-en-el-mundo en mi cuerpo activo, dinámico, cambiante en un nivel pre-reflexivo y creando significados a través de mis acciones.

Somos nuestro cuerpo y tenemos un cuerpo. El cuerpo es siempre nuestro primer lugar para comprender-nos y comprender el mundo. La experiencia viene antes del análisis. Lo pre-reflexivo, siguiendo a M. Ponty y J. P. Sartre, viene antes de la reflexión. La experiencia se origina a través de los encuentros del cuerpo, la reflexión sobre dichos encuentros y la significación que damos a los hechos. El cuerpo vive la experiencia, el cuerpo actúa, es el “lugar” para ser, creando espacios significativos.

El cuerpo está en interacción vital con el mundo creando significados. Los significados se construyen a través de la reflexión sobre la acción en la que la persona participa. Estos aspectos son inseparables, pero no están” fusionados”, se viven durante el movimiento, como al caminar, en la danza, en el deporte vivenciamos la unión de lo subjetivo y lo objetivo. Podemos vivenciar sentirnos fluir y ser una totalidad. El cuerpo es siempre existencial. Estamos en el mundo, vivimos el mundo con y desde nuestro cuerpo. También podemos vivir alienación, distanciamiento, cosificación, cuando la persona trata a su cuerpo como objeto de consumo o herramienta de trabajo, exponiéndose a esfuerzos extremos o actuando en contextos opresores o excluyentes donde existe desigualdad o discriminación.

El cuerpo presente/ausente

La alienación de ciertas funciones biológicas del cuerpo, es también un aspecto del día a día. Así lo describe D. Leder, médico y filósofo, en “El Cuerpo Ausente” (1990), quien realiza un análisis fenomenológico minucioso de la paradoja del cuerpo presente/ausente en el día a día. Por ejemplo: Las vísceras, ausentes de la conciencia en vigilia, están activas en el día a día y constituyen el sostén de la vida.

El cuerpo está en interacción vital con el mundo creando significados. Los significados se construyen a través de la reflexión sobre la acción en la que la persona participa

Leder describe varios aspectos del cuerpo presente/ausente en nuestra vida diaria: El cuerpo ecstático y recesivo. El cuerpo está disponible en limitada medida a nuestra consciencia. Por ejemplo: Comer una manzana cuando siento hambre. La acción comienza con la sensación de hambre en un entorno físico social (oficina) de trabajo, esto genera el traslado desde la oficina al comedor para buscar la manzana. El acto de comerla, deglución, digestión, evacuación se suceden automáticamente. Es así como parte del proceso no aparece en la consciencia del actor, excepto al principio la sensación de hambre y al final, al percibir movimientos intestinales, como indicación para que el individuo se desplace al baño para evacuar; signo de completado el proceso digestivo.

Este análisis nos enfrenta con la paradoja que el cuerpo sano y en buen funcionamiento está presente debido a su ausencia, y a pesar de estar ausente en la consciencia, continúa activo y cambiante.

El cuerpo ecstático

Leder (1990) se refiere al cuerpo ausente a nuestra consciencia en las actividades de la vida diaria, ya que nuestro foco en el ejemplo anterior está en la actividad de caminar para tomar la manzana y no en el movimiento de las piernas o la actividad de un órgano.

En la acción de comer la manzana: estoy presente durante los tres primeros bocados, al morder, saborear, masticar. Luego estas acciones se tornan automáticas y focalizo mi atención en las noticias de la pantalla del comedor. Durante la deglución, digestión, funciona el cuerpo presente/ausente.

En el cuerpo ecstático, el foco está fuera de nosotros, el foco se dirige al mundo circundante o a la actividad que se realiza.

El cuerpo está próximo/presente debido a su ausencia. Al olvidarse de sí mismo, se trata de tornarse menos objeto para sí mismo y para los otros. Esta forma de “olvido de sí mismo” es crucial para que podamos participar en el mundo, con los otros.

El cuerpo recesivo

Es la denominación utilizada por Leder para describir el interior del cuerpo. Hay funciones que nunca podremos sentir o que nunca tendremos conocimiento de las mismas, por ejemplo, el páncreas o el estómago; que constituyen el cuerpo ausente y que son fundamentales con su actividad.

En el ejemplo anterior de comer la manzana, yo no tengo control sobre el funcionamiento de mi sistema intestinal; éste funciona automáticamente. El interior de nuestro cuerpo escapa con frecuencia a la experiencia directa. Como ejemplo, nunca podré reconocer una fotografía de mis propias vísceras; mis intestinos (vistos por dentro). El interior de nuestro cuerpo se caracteriza por su silencio y su funcionamiento está fuera del control voluntario.

La alienación del cuerpo, a nivel biológico, se vive mientras no se siente, ni se considera, cuando funciona “bien”.

El cuerpo y el Otro / participación interacción

Mi corporalidad /mi experiencia subjetiva del cuerpo es una construcción social, surge al internalizar experiencias de la corporalidad de y con otros.

El descubrimiento de las “neuronas espejo”, confirma el proceso neurológico de esta experiencia. La mirada del Otro/a, dirigida hacia mí responde a la experiencia: ¿Cómo me ven? ¿Quién me ve? “Contribuirá” a mi experiencia de quien soy.

La alienación del cuerpo, a nivel biológico, se vive mientras no se siente, ni se considera, cuando funciona “bien”

“Existir sólo como cuerpo es un problema”, ya que el cuerpo no está solo, aislado de los otros, como señala Marcel. Existir existencialmente es actuar como ser pensante, emotivo, interactuando, asumiéndose como ser libre y creativo entre y con los otros

Tomo distancia de la perspectiva problemática del hombre/mujer aislado/a: “Soy sólo un cuerpo” hacia la posición participativa del sujeto: “Soy un ser entre y con otros seres”, capaz de interacción con los otros en el mundo. La participación como la entiende G. Marcel es posible a través de un tipo especial de reflexión en la que el sujeto se ve como un ser entre otros seres, más que como un objeto. Esta mirada se opone a la posición de Sartre quien considera la presencia del Otro, distante, me convierto en objeto, vivo un enfrentamiento. Yo me convierto en objeto de mí mismo (el cuerpo-en-sí) como una cosa ajena. Una división radical se introduce entre mi cuerpo como lo vivo y mi-cuerpo-objeto que ha sido “desenmascarado”, definido y delimitado por una mirada externa. Para Sartre (1956) la mirada evaluativa del otro, despierta la auto-consciencia de mi cuerpo vivido como objeto, mirado por otro “acusador”, a quien siento (o constituyo en) dueño de la situación, lo que genera desigualdad de poder.

En las experiencias de empatía, el otro me trata como sujeto, ocurre una incorporación mutua donde el Otro/a vive conmigo el mundo que ambos habitamos. La mirada apreciativa alentadora me hace consciente de mi corporalidad, aceptándome. Me siento afirmado en mi cuerpo por el toque (físico o verbal o de la mirada) de quien me ama/acepta (Merleau-Ponty, Marcel, M. Buber).

En realidad, la participación con los otros se vive a través de sentimientos como la compasión, empatía, lo que además de permitir al sujeto vivir su cuerpo como cuerpo-propio, le capacita para reaccionar hacia los otros como ser en mi cuerpo/corporalidad, sintiendo, creativo y participativo. Sentir es un modo de participación, un acto creativo que acerca al sujeto a una experiencia de ser entre los otros seres.

Conclusión

Realicé esta revisión, de los modos de “estar-en-el-mundo” en movimiento, con una mirada fenomenológica existencial del cuerpo cambiante moviéndose. Señalo la importancia del juego como la actividad en la que la persona actúa, moviéndose, crece, cambia.

Leder (1990) nos enfrenta con la paradoja del cuerpo presente/ausente, describe las diferentes maneras de ausencia en el día a día: el cuerpo ecstático y recesivo. El cuerpo “presente/ausente”, cambia continuamente, es dinámico, moviéndose y al mismo tiempo mantiene funciones vitales que nos facilitan la participación en los diferentes contextos.

Mi cuerpo se constituye/construye como mío, en interacción, intercorporalidad, participando. Moverme, sintiéndome para actuar y participar y construir significados en un mundo complejo tan cambiante como el cuerpo. Estos cambios continuos, tanto del cuerpo como del mundo en el que vivimos, son inasibles.

Sentir es un modo de participación, un acto creativo que acerca al sujeto a una experiencia de ser entre los otros seres

Estas paradojas: el cuerpo presente/ausente, dinámico, participando, tuvo y tiene influencia en mi visión del cuerpo y del ser. El cuestionar lo obvio despertó mi curiosidad de explorar nuevas posibilidades en la profesión de lo corporal y de psicoterapia. Generó preguntas y diálogo con colegas, por ejemplo: ¿Qué reacción despierta en el alumno tomar consciencia de su cuerpo ausente? ¿Qué consecuencias tiene tomar consciencia del cuerpo ausente en la salud y la calidad de vida de pacientes y alumnos, a largo plazo?

Bibliografía

Holzman, Lois, Vygotsky at Work and Play, Routledge, N.Y., 2009.
Leder, Drew, The Absent Body, The University of Chicago Pres., London, 1990.
Marcel, Gabriel, Aproximaciones al Misterio del Ser, Encuentro Ediciones, Madrid, 1987.
Merleau Ponty, Maurice, Fenomenología de la Percepción, Planeta Argentina, Buenos Aires, 1993.
Sartre, Jean Paul, Being and Nothingness, Gramercy, New Jersey, 1956.
Winnicott, Donald, Home is where we start from, Penguin books, England, 1986/90.
Skårderud, Finn, Andre Rejser, “Bevægelser” p.9; “Kroppene” p.30, Gyldendals bogklubber, 2004.

Publicado en: https://www.topia.com.ar/articulos/cuerpo-movimiento-vivirexistir

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“Hay que estar en el cuerpo y percibir”. Luc Nicon

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El problema es que desde bien pequeños aprendemos a apartar lo que nos da un malvivir emocional, pero es suficiente con visitar nuestro interior y atender a las sensaciones físicas, porque la memoria está en el cuerpo.

Origen: Debemos eliminar los miedos inconscientes de nuestro cuerpo

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Debemos eliminar los miedos inconscientes de nuestro cuerpo

Estoy cogiéndole gusto a esto de compartir entrevistas por aquí. Espero que no os resulte molesto, puesto que tengo pensado continuar. Esta entrevista de hoy la leí ya hace tiempo, apareció también publicada en La Vanguardia (qué queréis que haga, regalan sus ejemplares en el autobús).

En esta ocasión entrevistan a Luc Nicon, un pedagogo que intentando resolver sus propios problemas de aprendizaje y descubrió la capacidad innata del cuerpo para digerir el malestar emocional.

Luc Nicon comprobó como el cuerpo humano tiene una capacidad innata para digerir el malestar emocional (fobias, irritabilidad, angustia, inhibiciones…) a través de las sensaciones físicas que aparecen en el cuerpo, y lo llamó TIPI (técnica de identificación sensorial de los miedos inconscientes). Tras 25 años de investigación ha creado la asociación TIPI World para dar a conocer la manera de volver a poner en marcha esta capacidad natural que uno solo puede poner en práctica.

Si queréis más información, aquí tenéis la web de la asociación.

Yo era incapaz de aprender. Me explicaban las cosas y no las comprendía. A los 16 años dejé el instituto, empecé a trabajar y a buscar métodos que me ayudaran a aprender.

¿Hubo algo que le sirviera?

Sí, integrar la emoción y el movimiento en el aprendizaje. Un ejemplo simple (que conseguí implantar en la educación francesa y holandesa) es el aprendizaje de las matemáticas mediante objetos que un niño puede mover.

Sencillo y eficaz.

Empezaron a acudir a mí personas muy bloqueadas ante procesos de aprendizaje. Un día, desesperado, se me ocurrió preguntarle a una mujer a la que no conseguía ayudar: “¿Qué está pasando en tu cuerpo ahora?”, “¿Cuál es tu sensación física?”… “Siéntelo, déjalo evolucionar”.

¿Y?

Al cabo de un minuto la sensación desagradable dio paso al relax, algo se había abierto y podía aprender. Durante cuatro años comprobé la eficacia de ese sencillo proceso en los bloqueos de aprendizaje, pero todavía no me había dado cuenta de la poderosa herramienta que tenía en mis manos hasta que empecé a aplicarla a otro tipo de bloqueos emocionales.

¿Miedos, fobias, angustias, irritabilidad, depresión…?

Sí, cuando aparece la sensación basta con detenerse, cerrar los ojos y ver qué ocurre en el cuerpo, de repente te cuesta respirar, o las piernas te tiemblan, o sientes dolor de cabeza…, aparecen sensaciones físicas a las que no solemos prestar atención.

¿Y qué haces con eso?

Dejar que evolucione, y en un máximo de dos minutos y medio llegas a la calma. Lo interesante es que ese desasosiego, esa angustia ante esa situación concreta, no vuelve a aparecer.

Suena a remedio milagroso.

Durante cinco años hice un estudio sobre 300 personas con dificultades emocionales y el 93% resolvieron su problema, la mayoría en una sesión. Hoy ya llevo más de 8.000 sesiones de TIPI (técnica de identificación de miedos inconscientes).

¿Tiene alguna explicación científica?

La hipótesis es que cuando conectas con las sensaciones provocadas por miedos y traumas revives un episodio de pérdida de conciencia ocurrido en el embarazo o el parto, algo bastante común provocado por problemas de asfixia o falta de riego sanguíneo.

Sin embargo, muchas depresiones y angustias vienen de la propia vida…

Cuando no se resuelven podemos pensar en otras causas: sabemos que midiendo el cortisol en sangre averiguamos si alguien que acaba de vivir un traumatismo (violación, grave accidente…) va a tener secuelas psicológicas o no. Si la respuesta de cortisol es baja, tendrá problemas, y parece que está relacionado con esas pérdidas de conciencia antes del nacimiento.

Curiosa teoría.

Entre un 60% y un 68% hemos vivido con un gemelo durante un breve tiempo en el vientre materno, hecho que puede causar problemas al que sobrevive y que se está investigando.

¿Y el camino de regreso es el cuerpo?

Sí, esas sensaciones saben desandar el camino y reparar ese momento, algo que no se puede hacer con la mente.

¿Y si te sientas, cierras los ojos, y no tienes ninguna sensación física?

Significa que estás en la mente. Hay que estar en el cuerpo y percibir las sensaciones físicas que aparecen: respiras mal, tienes temblores, sensación de asfixia…, pero sólo dura un par de minuto, y luego, la calma.

Y lo has de hacer cuando estás sufriendo los síntomas de la fobia o el temor.

Exacto, es algo muy concreto: sientes la emoción desagradable, buscas un lugar donde puedas cerrar los ojos, llevas la atención a las sensaciones físicas que están presentes en ese momento en tu cuerpo, dejas que estas sensaciones evolucionen por sí mismas y se transformen sin ejercer ningún control.

¿Así de sencillo?

Sí, el problema es que desde bien pequeños aprendemos a apartar lo que nos da un malvivir emocional, pero es suficiente con visitar nuestro interior y atender a las sensaciones físicas, porque la memoria está en el cuerpo.

¿Qué hacemos con la mente?

El ser humano tiene dos maneras de estar en conexión con el exterior: o bien estoy pensando y analizando –estoy en la mente– o estoy sintiendo. No puedes estar en los dos sitios a la vez.

¿Le ayudó la TIPI para afrontar la muerte de su hijo?

Murió hace cinco años, cayó por una ventana. Una desgracia como esta te llena de inseguridades, de culpa, de muchas sensaciones que no tienen relación con el hecho en sí. La TIPI me ayudó a superar esas cosas.

La confusión no te permite saber qué es lo que sientes. ¿Cómo lo haces?

Necesitas concreción, estar viviendo esa sensación desagradable. Cuando volvía en avión de Milán, donde vivía mi hijo, delante de mí una persona estaba leyendo la noticia de su muerte y me puse fatal. Aproveché ese momento para hacer TIPI y puede eliminar mucho malestar.

Parece tan sencillo…

Lo es, es una capacidad innata para digerir el malestar emocional y eliminar el origen de los bloqueos.

 

Rio Abierto: La gimnasia Argentina que entrena el cuerpo y la mente

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“Gimnasia expresiva, la música, la danza, el teatro y el juego son la punta de lo que se llama la “gimnasia emocional”.

por VALERIA PINI

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Llega desde Argentina Rio Abierto la gimnasia de la atención del espíritu. Rio Abierto es una técnica conocida en el mundo y que desde hace algunos años también está creciendo en los gimnasios italianos. El objetivo es liberar las energías positivas, al escuchar el propio cuerpo. Se parte del movimiento para llegar al bien de la mente. La Gimnasia expresiva, la música, la danza, el teatro y el juego son la punta de lo que se llama la “gimnasia emocional”.

Esta técnica se basa en tres pilares. El movimiento dirigido por la música, la expresión creativa y la meditación. “La música despierta tu estado de ánimo, se trabaja en la postura. Actitudes posturales incorrectas estan de hecho relacionadas con el estado de ánimo “, explica Laura Nardini, instructora del Río Abierto en Roma. A menudo la gente tiene miedo de sacar sus emociones. Trabajamos para ayudar a expresar su propio Ser – añade Nardini -. Con Río Abierto, podemos aprender a controlar su agresividad y para luchar contra todas las formas de estrés “.

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Nacido del trabajo de la psicóloga María Adela Palcos quien fundó la escuela  Río Abierto y extendiò el sistema en el mundo. Desde 1966, esta psicóloga argentina dirigió el Centro de Río Abierto en Buenos Aires. Era  estudiante de Susana Milderman, una bailarina que obligada por problemas de columna vertebral a salir del escenario y retirarse. Inmovilizada, estudió los escritos de la bailarina estadounidense Isadora Duncan y trabajó en el principio de que el arte y la danza se pueden poner al servicio de la salud y la atención de las personas. Milderman se interesó por la escultura griega clásica y, en particular, el lenguaje simbólico del mito de Dionisos y Apolo: el cuerpo y la psique. En Italia, esta técnica de cuerpo y mente, llegaron gracias a la obra de María Clotilde Robustelli, Enzo Rossi y Claudia Casanovas.

Descubrete a ti mismo“. Río Abierto es uno de los primeros autodescubrimientos orientados a la técnica que considera el movimiento del cuerpo como una herramienta para el crecimiento personal. Se prefiere el trabajo en equipo, pero también se puede trabajar de forma individual. “Acompañado por la música a través del movimiento, la meditación guiada, técnicas de respiración y relajación, se puede iniciar un proceso de transformación que permite que el cuerpo físico y las emociones se manifiesten y expresen libremente, transformar el estrés en energía. Cuando la energía se reactiva y vuelve a fluir desencadena un círculo virtuoso de bienestar inmediato”.

Para más información:

http://www.ginnasticaemo.it/eventiecorsi.aspx

http://www.rioabierto.org.ar/

Traducido desde http://www.repubblica.it

“Según te muevas cambian tu mente y tus emociones”

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Sistema Río Abierto
Es un trabajo de desarrollo humano a través de la expresión creativa y artística para encarnar en el cuerpo la alegría del alma.
Se Trabaja con todas las posibilidades del cuerpo: el movimiento, la mente, la intuición y las emociones, para que recuperemos el poder de ser lo que queremos ser, para armonizarnos.
Bailando se transforma la energía. Moviendo el cuerpo se conecta directamente con la emoción y con el sentimiento. Según qué movimientos trabajes cambian tu emoción y tu mente.
Bailar con conciencia nos transforma. Despertar nuestra vitalidad en todas sus formas: la sexualidad, la fuerza, la alegría; la expansión del corazón, es una reeducación.

Cambiemos el Mundo, cambiemos la Educación

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Graciela Figueroa,bailarina, coreógrafa y terapeuta psicocorporal

Nací hace 68 años en Uruguay, adonde he vuelto tras vivir en Nueva York, Chile y Brasil. He fundado y dirijo varias escuelas Espacio Movimiento-Río Abierto en España. Los políticos se comportan de manera muy infantil. Creo en planos superiores de nosotros mismos.

Empecé a bailar en una academia a los 2 años.

Precoz.
A los 3 ya actuaba en teatros y a los 9 era integrante de un grupo de vanguardia.

Y a los 20 era una coreógrafa famosa.
Tenía excelentes críticas, así que todo empezó a rodar; recibí varias becas (la Fulbright del Departamento de Estado de EE.UU., la Marta Graham, la Guggenheim Foundation) y me instalé en Nueva York.

¿Sin escollos?
Cuando tú estás en expansión, las cosas que necesitas vienen. Descubrí que lo que tú vales lo vales en cualquier parte, y ese es un descubrimiento importante.

Se trabajó…

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‘La alegría a través de la danza’

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Graciela Figueroa: conseguir la alegría a través de la danza

Por Sónia Marquès Camps

Entrevista a Graciela Figueroa, bailarina, coreógrafa y terapeuta psicocorporal de gran prestigio internacional, además de presidenta de Fundación por la Paz. Hace casi 30 años abrió en España Espacio Movimiento Río Abierto, formación para el desarrollo humano que combina lo mental y emocional con lo corporal. “Según te muevas, cambian tu mente y tus emociones”. Era un titular suyo en un periódico, y quisimos profundizar: saber a partir de qué mecanismos la danza consigue estos efectos tan geniales, y cómo lo trabaja con sus alumnos.

“Cada día en el que no hayamos danzado al menos una vez es un día perdido”. La frase es de Nietzsche. Usted lo debió aprender pronto.
Ahí donde llega mi memoria danzo, y parece que ya danzaba en la panza.
Creo que el movimiento, como también el silencio, ayuda al encuentro con nuestra verdadera naturaleza, y por consiguiente, con la alegría y el gozo que abraza todas nuestras tristezas.

Conseguir la alegría a través de la danza…
La danza cuando está viva mueve todo nuestros cuerpos, desde los más sólidos hasta los más sutiles. Un movimiento nuevo me permite sentir nuevas emociones; una nueva emoción abre mis pensamientos; un pensamiento creativo mueve mi cuerpo. El espíritu nos permea. Limpia y energiza. Airea nuestros pulmones, renueva la sangre, y nos conecta y nos hace sentir uno y parte entre el cielo y la tierra.

Graciela Figueroa, en el centro.

¿La danza puede conciliarnos con nosotros mismos?
Es una oportunidad de entrega a la vida. Nos ayuda a encontrar nuestro verdadero potencial y a responsabilizarnos de este verdadero potencial de luz, que es inteligencia, de amor y de energía. Puede recoger y expresar todas nuestras partes, desde las más ridículas hasta las más sublimes, e ir alineándolas a favor de nuestro ser.

Estas sensaciones tan maravillosas seguro que muchos las hemos experimentado de niños bailando de forma espontánea ¿Por qué dejamos de bailar de esta forma tan libre con la edad?
Creo que el juicio y el sentido del ridículo, un sentido que muchas veces valdría la pena perder, paralizan muchos nuestros impulsos vitales. Introyectamos y somos hipnotizados por las matrices sociales, familiares…
Necesitamos hacer el trabajo de amor en acción, despertar los tesoros de nuestro cuerpo, de nuestra alma; co-creando una cultura, una sociedad cada vez más plena para todos.

¿Cómo puede reincorporarse un adulto a la danza?
A través del movimiento en los diferentes cuerpos y la escucha, encontrándonos con las burbujas, los coágulos, las partes que han quedado fijas, congeladas… Descubriendo la vida y el gozo, dejando atrás el dolor. Ejercitamos el permiso de nuestra verdadera expresión. Desde uno mismo, imitando y también guiando; ayudando, ayudándonos.
Cada movimiento nuevo permite habitar emociones, sentimientos nuevos. Cada “darme cuenta” transforma mi anatomía. Cada plano, cada centro, se desarrolla y ayuda, y tiene su correlato en los otros cuerpos. Vemos liberarse y florecer nuestros cuerpos energía, nuestros cuerpos amor, nuestros cuerpos luz (inteligencia).

 

¿Por qué es importante también el trabajo en grupo?
Nuestras personalidades han perdido muchas veces su dinamismo y se han hecho mecánicas. Eso se refleja en todos nuestros planos de expresión. El grupo es fundamental como útero, como abrazo del nacimiento de cada día, como resonador y compañía en el que voy ensayando y teniendo el coraje de mostrarme tal cual soy; permitiendo entonces el ejercicio del músculo del cambio.
Cada uno tiene su ofrenda y verdad para ofrecer. Es una oportunidad para entregar nuestra parte única, y darnos cuenta de que es necesaria para el mundo que estamos creando. Es una oportunidad para poder ejercitar la inspiración, para poder contagiarme de otro sin perder el contacto conmigo, que me vuelve más plena. Puedo ir a lugares que no acostumbro. Mi esencia, la esencia, se sonríe. Va completando su círculo pleno de expresión.

¿Si ahora me pusiera a bailar, en qué sensaciones me aconseja que me concentre?
Me sacudo como uno perro recién bañado, y salpico toda la tensión escuchando donde mi cuerpo está cargado, liberándolo con sacudidas movimientos y la voz, si puedo, en el entorno en el que estoy. Siempre escuchando “dejar salir”; sintiendo la propia necesidad y sabiduría: ”¿A dónde me lleva mi ser danzante? En este momento presente: ¿prefiero música o silencio? Si es música, ¿cuál? ¿O prefiero cantar la música, haciendo el ritmo con mis pies en la tierra y las manos en el aire? ¿Qué ayuda a soltar y descubrir?” Puedo contemplar cómo siento la energía, la vibración en el cuerpo y qué acciones me van ayudando a equilibrarla. Me permito experimentar el movimiento de todas las articulaciones y su inteligencia. Juego con la esencia y sus múltiples manifestaciones, aún opuestas. Dejo salir un personaje que me venga bien. Desde mi corazón me siento en la dimensión en que somos como soles, y sentir el movimiento centrífugo y centrípeto de mi calor. Y en la dimensión vertical, abriendo la corona de mi cabeza, recibo toda la energía descendente, en la dimensión que somos antenas de la tierra, y elevando mis brazos desde la tierra los llevo al corazón y agradezco las bendiciones.
Cuando siento que está bien por hoy, me acuesto en el piso, me siento y dejo que todo ese espacio que creé vaya a mi vida. Me abro al silencio.

Graciela Figueroa, hace unos años; gran bailarina, además de maestra de la sabiduría aprendida con el movimiento.

Y usted sigue bailando cada día.
Sí, me caigo, me levanto y sorprendo, y a veces me olvido de mí y soy danza.

Muchas gracias por estas lecciones, Graciela.

www.soniamarquescamps.com

Publicado por: http://elemotional.com/2013/02/12/graciela-figueroa-conseguir-la-alegria-a-traves-de-la-danza/

Enrique Maloberti – Neurociencias: El Movimiento Expresivo como regenerador neuronal

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Enrique Maloberti estará en 9 de Julio, en nuestro “Primer encuentro 2012 de Salud, movimiento y creatividad”

Gracias a http://elartedevivirenplenitud.wordpress.com/ por compartirlo.

Neurociencias: El Movimiento Expresivo como regenerador neuronal

Me ha llegado esta información (que transcribo íntegramente) publicada por uno de los ponentes (Enrique Maloberti) del VIII Encuentro Internacional de Río Abierto que se celebró en Campinas – Brasil, del 22 al 28 agosto de 2011 y que considero muy interesante ya que da una idea de la profundidad que podemos alcanzar con este trabajo de Movimiento Armónico Expresivo. Es un gusto ir comprobando cómo, cada vez más, la “ciencia académica” da mayor cabida a este tipo de actividades reconociendo el gran aporte de bienestar para las personas que la practicamos y la sabiduría que en su día supo aunar la creadora del sistema, María Adela Palcos y que tan brillantemente nos trajo a España mi maestra Graciela Figueroa (directora de Río Abierto España y Uruguay). Artículos como este, en el que se lacionan las herramientas del Sistema con algunos de los conceptos del campo de las Neurociencias, me animan a seguir ofreciendo este trabajo para seguir creciendo y alcanzar juntos una mayor “plenitud de vida”.:

“” En los últimos veinte años se produjo un cambio de paradigma en la comprensión neuro psicológica del hombre. Los estudios sobre neuroplasticidad transformaron la visión estática del sistema nervioso, que fue casi un axioma hasta mediados del siglo XX, al demostrarse cómo las sinapsis (conexiones interneuronales) sufren una remodelación permanente en función de la experiencia de vida y que esa remodelación opera a lo largo de toda la vida.

Las conexiones nerviosas no son pues ni definitivas ni inmutables.

La neuroplasticidad constituye un puente entre la huella psíquica y el tejido nervioso, entre la mente y la materia, despojando al hombre del determinismo genético y otorgándole la posibilidad de liberarse de sus propios condicionamientos.

El cerebro es un órgano extremadamente dinámico en permanente relación con el medio ambiente y con los hechos psíquicos, los sentimientos, pensamientos y acciones del propio sujeto. El hombre está biológicamente determinado para ser libre. Pero no todos lo saben y son menos aun los que practican esa libertad.

Parafraseando a Santiago Ramón y Cajal (premio Nóbel de Medicina en 1906) podemos afirmar, con fundamento científico, que somos escultores de nuestro propio cerebro.

Pero la neuroplasticidad no es un concepto que se limita sólo a la interrelación mente-cerebro sino que involucra a todo el cuerpo, a nuestro organismo completo, porque las huellas dejadas por la experiencia no se inscriben solamente en la red sináptica sino que se asocian, inseparablemente, con estados somáticos, con la memoria corporal. La lectura o el recuerdo del estado somático asociado a una percepción, y a las huellas que esta última ha dejado en la red sináptica, es el elemento determinante de la experiencia emocional subjetiva. No habría emoción sin un estado somático que la sustente.

¿Se puede sentir rabia con los músculos relajados, la respiración calmada y una cara plácida? ¿Qué quedaría del miedo sin la sensación de taquicardia, respiración entrecortada, labios temblorosos y una puntada en el epigastrio?

Todas las percepciones, tanto de la realidad externa como de las representaciones internas, están asociadas con estados somáticos particulares, de los cuales, la mayoría de las veces no somos conscientes. También está demostrada desde la neurobiología y las ciencias de la educación, la interdependencia que hay entre el sentir y el conocer, entre las emociones y la razón. Todo el cuerpo interviene en la cadena de operaciones que generan las más altas capacidades de razonamiento, de la toma de decisiones, el comportamiento social y la creatividad. Es el cuerpo el marco de referencia indispensable para los procesos neuronales que experimentamos como la mente.

El pensamiento forma parte del cuerpo tanto como del cerebro. Mente, cuerpo y cerebro constituyen un organismo indisociable e interdependiente. Sustancias químicas producidas en distintas partes del cuerpo modifican el comportamiento de las redes neuronales, muchas neuronas en todo el cerebro poseen receptores para hormonas procedentes de las glándulas reproductoras, adrenales y tiroides y los neuropéptidos y neurotransmisores generados en el cerebro actúan sobre los receptores de todas las células. Se detectaron receptores opioides en diversos tejidos y en células inmunológicas, en el timo y el bazo, órganos encargados de la fabricación del diseño de la identidad inmunitaria, lo que permitió desarrollar un nuevo campo de la medicina denominado psico neuro endocrino inmunología.

Las funciones cognitivas más elevadas del hombre hunden sus raíces en los sentimientos y en los instintos, activando la motivación, eligiendo sus metas, perfeccionando su acción y extendiendo su alcance. Las adquisiciones más recientes en la filogenia humana y las que se nos anuncian con insistencia desde el porvenir, remodelan nuestro organismo preparándolo para el paso evolutivo siguiente que trasciende los intereses individuales del ser humano e incluso de la especie. Hay representaciones neurales de la ética personal como hay, en los lóbulos prefrontales, representaciones sinápticas de la experiencia transpersonal.

“El alma respira a través del cuerpo” y el sufrimiento como la felicidad, ya empiece en la piel o en una imagen mental, tienen lugar en la carne. De manera que el trabajo desde la conciencia corporal, sobre las modificaciones concientes de los estados somáticos, implica al mismo tiempo la expansión de los circuitos neurales y la integración con los niveles superiores del conocimiento, el sentimiento y nuestra conexión con el Cosmos. Sería esta una nueva manera de iluminar el misterio de la encarnación.

Otro concepto que sustenta la fundamentación neurocientífica de las propuestas de Río Abierto es el de neurogénesis. Desde 1999 se demostró que el cerebro adulto puede producir nuevas neuronas a partir de células madre bajo el efecto de diferentes factores que las diferencian y las incorporan a circuitos ya existentes. El aprendizaje y el ejercicio físico son factores establecidos que estimulan la neurogénesis, particularmente en el hipocampo. Pero cuando nos referimos al aprendizaje lo hacemos en referencia a todas sus modalidades: corporal, emocional, intelectual y espiritual. Los sentimientos son tan cognitivos como cualquier otra imagen perceptual.

Una de las características distintivas de la mente humana es la metacognición, la capacidad de observar su propio pensamiento, de conocer la manera en que conoce. El trabajo sobre sí como el movimiento vital expresivo constituiría diferentes formas de aprendizajes perceptuales así como el masaje ampliaría nuestra conciencia cenestésica y el reconocimiento de los marcadores somáticos de nuestras emociones. Un masaje no es “local” porque está activando, neuroquímicamente, la representación cerebral del miembro o del lugar que se está masajeando, y hasta el contenido simbólico de ese lugar del cuerpo se despliega en la red de la conciencia.

 

Los neuropéptidos liberados durante un masaje desarrollarán su acción en todo el organismo y, en el cerebro, abrirán conexiones asociativas en diferentes niveles de integración emocional, afectivo y cognitivo.

Uno de los factores neurotróficos que hacen posible la neurogénesis es el denominado “factor de crecimiento neuronal” que participa en los procesos de plasticidad y aprendizaje y que es liberado como respuesta a influencias ambientales, a la estimulación sensorial y emocional, que representen desafíos o promuevan respuestas originales y creativas. Permitir al cuerpo explorar un nuevo ritmo, seguir una melodía, imitar la plástica del otro, es un estímulo novedoso, una invitación a expandir antiguos circuitos y a crear otros nuevos. El movimiento vital expresivo implica disponer nuestro organismo a una aventura de auto conocimiento en relación con imágenes sonoras, visuales y cenestésicas, propicia el encuentro con los otros, con sus plásticas y sus vivencias. La aventura del movimiento es la experiencia del no límite, más allá de las barreras sensoriales preestablecidas y arbitrarias.

Ese “factor de crecimiento neuronal” fue identificado porla Dra.RitaLevi Montalcini quién recibió el premio Nóbel de Medicina ochenta años después que Santiago Ramón y Cajal, y quien hoy sigue investigando luego de cumplir 102 años. Sin duda debe estar muy convencida de los resultados de sus investigaciones y puede decirse que bebió de su propia medicina. “”

Bibliografía: “El error de Descartes” Antonio Damasio. “A cada cual su cerebro” Francois Ansermet . Pierre Magistretti. “The neurology of thinking” Frank Benson. “La salud emocional” Daniel Goleman. “Fundamentos de neuropsicología humana” Bryan Kolb. Ian Whisaw. “Del cuerpo hacia la luz” María Adela Palcos.

Enrique Maloberti

Movimiento es el acto de cambiar

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“Movimiento es el acto de cambiar: del día a la noche, de la extraversión a la introversión, de la actividad al reposo, etc. Cada cambio implica un movimiento interior o externo y, obviamente, cada movimiento también implica un cambio: si doy un paso no estaré más en el mismo lugar que antes.”

Vincenzo Rossi (Rio Abierto Italia)